El Calafate floreciendo
Ushuaia, noviembre de la primavera 2009.
Ya por estos días, la luz solar y la elevación de la temperatura nos regalan esas pequeñas hermosas flores en el Calafate. Flores pentámeras, simples, colgantes y de color amarillo que se muestran entre las espinas.
Su fruto, una baya de color azul negruzco, madurará durante los meses de diciembre y enero. En febrero, se obtiene la maduración ideal, donde pierde parte de su acidez y se siente un sabor dulce.
Versión de mitos Selknam y Tehuelche, cuenta que quien saborea un fruto de Calafate siempre vuelve a la Patagonia.
Además de su belleza y sabor, estudios realizados a este arbusto en Ushuaia, revelaron la presencia de una importante actividad antioxidante.



